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miércoles, 13 de enero de 2016

Guiso de arroz integral con hongos de pino

Volví a los viajes hace un tiempo y, aunque esta vez el ritmo es más pausado, pude ir a la dietética y abastecerme de algunas cositas en Merlo que me hacían falta.
Estaba en el tema de la compra de víveres cuando me fijé que habían traído hongos de pino. Es una variedad que no había tenido en cuenta aún, así que decidí probarla. El resultado fue un plato muy digestivo y con bastante parecido a un guiso de arroz con carne roja picada.

Foto ilustrativa
Ingredientes:
  • 1 taza de arroz integral blue bonnet
  • 1 taza de tuco sin carne
  • 1 sobre de caldo para saborizar de verduras
  • 1 taza de hongos de pino picados
  • Sal de Burruyacú a las finas hierbas a gusto
  • Aceite de oliva primera prensión en frío (opcional)
  • Agua (cantidad necesaria)
Preparación:
  • Poner a fuego medio, en una olla grande, la taza de tuco y el sobre de caldo para saborizar y mezclar. Revolver con una cuchara de madera hasta que haga ebullición.
  • Agregar cuatro tazas de agua fría, revolver con la cuchara y esperar hasta que hierva nuevamente.
  • Agregar el arroz en forma de lluvia, mientras revolvemos con la cuchara para que no se pegue, y dejar cocinando 45' con la olla semi destapada, revolviendo cada 10 o 15'.
  • Ir agregando agua caliente previamente hervida si hiciera falta, para que el arroz no se seque, e ir probando. Cuando esté blando (o al dente, si así lo preferimos), retirar del fuego y dejarlo reposar un momento para que los granos absorban el agua.
  • Servir y condimentar en el plato con sal vegetal de Burruyacú a las finas hierbas y aceite de oliva primera prensión (un chorrito para agregarle sabor, ya que el del aceite oliva de por sí ya es fuerte).
Si lo queremos más natural, el tuco puede ser casero y el caldo también. La medida del caldo reemplazaría 1/2 litro de agua. En cuanto a la sal, hay que echarle en poca cantidad, ya que la sal vegetal viene condimentada para aumentar el sabor y poder reducir el sodio sin resignar nada en la parte gastronómica.

Si no conseguimos sal de Burruyacú, podemos usar otra sal vegetal o bien combinar sal marina y finas hierbas en el momento de llevarlo a la mesa.

En cuanto a los hongos de pino, hay que hidratarlos una noche antes en la heladera, dejándolos en remojo en un frasco o vaso con agua, para poder ablandarlos. La consistencia es muy parecida a la de la carne roja cocida, y lo mismo pasa con el valor proteico. Por lo tanto, son muy recomendables para tener una versión vegetariana del guiso con carne pero prescindiendo de ella, y sin dejar sabor, olor ni color de lado (lo mismo con el valor nutricional).

viernes, 1 de enero de 2016

Trago licuado para las Fiestas

Éste es un trago que me puse a preparar para la Nochebuena 2015. Me pareció bastante completo, y sin leche ni huevo se puede hacer en versión vegana (o bien con leche vegetal).

Hay que picar una taza de manzanas ya lavadas en cubitos chiquitos y licuarla con un huevo (sin para los veganos), media taza de leche (animal en mi caso, pero la vegetal se usa de la misma manera y debería quedar bien igual) y una cucharada sopera o dos de pulpa de frambuesas (o de frutillas sin no tenemos de las primeras).

Después de licuar durante 1' (un minuto), apagamos la licuadora, agregamos 2 o 3 cucharadas soperas (a gusto) de azúcar blanca y licuamos un minuto más.

Servimos en una jarra de 1 litro y medio o dos, según nos haya rendido por el tamaño de las manzanas, y guardamos en la heladera hasta enfriar.

En una jarra de vidrio se conserva mejor el sabor.

¡Feliz 2016!

Nota: la imagen es sólo ilustrativa.




miércoles, 9 de diciembre de 2015

Empanadas vegetarianas

Ésta es una receta que me pasó una amiga que trabaja en una dietética. Es una forma de carne vegetal que está basada en la soja texturizada -también conocida como "carnita"- y sirve para emular al picadillo.
La manera de tratar el relleno vegetal en esta versión es la misma que la de la carne de vaca, y por lo tanto podemos adaptarla a cualquier receta que tengamos.

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de soja texturizada seca
  • 2 litros de caldo de verduras
  • 4 huevos
  • 250 gramos de aceitunas
  • 1 pizca de nuez moscada en polvo (opcional)
  • 1 pizca de comino (opcional)
  • c/n de sal, pimienta y salsa de soja
  • c/n de manteca, aceite, vinagre y agua
  • 1 cucharada sopera de harina blanca 0000
Preparación:

  1. Colocar la soja y un litro de caldo en un recipiente de 2 litros y esperar 20' minutos a que se humedezca y se ablande.
  2. Mientras tanto, hervir los 4 huevos en agua con sal y un chorrito de vinagre -para que no se rompan durante el hervor- durante 10' a partir de la ebullición y picar las aceitunas. Reservar.
  3. Cuando la soja esté hidratada, escurrir el sobrante de caldo que absorbieron los copos en un colador grande (preferentemente de plástico) y reservar.
  4. En una olla grande, calentar un pedazo de manteca y, una vez que esté derretida, colocar sobre ésta la soja ya condimentada y revolver con cuchara de madera.
  5. Rociar con un chorro generoso de salsa de soja y un vaso de caldo del segundo litro y cocinar a fuego medio, revolviendo constantemente para que no se pegue, durante 10'.
  6. Probar, rectificar sal y pimienta y bajar a fuego lento. Agregar la harina y revolver 10' más. Cuando esté listo, agregar las aceitunas ya picadas y el huevo molido.
  7. Mezclar, dejar entibiar y rellenar las empanadas.
Fritas: luego del armado, freír en aceite caliente, a fuego medio y de ambos lados, hasta que estén doradas. Escurrir sobre papel de cocina y servir.

Horneadas: cerrar, pincelar con huevo batido y hornear en horno precalentado 1' hasta que, al pinchar con un tenedor o palillo la masa, éste salga limpio.

En la práctica, éste es un relleno idéntico al original, y por eso se puede usar de la misma forma. Además, también se puede usar para rellenar un pastel de papas vegetariano, un pastel en fuente o uno de carne vegetal, o bien para dietas de adelgazamiento.

En cuanto a la soja texturizada, es compatible, asimismo, con la receta de las empanadas árabes y para preparar una leche vegetal pura o saborizada que tiene muchas propiedades benéficas para la salud (y está mucho menos industrializada que la que podemos comprar en los comercios habituales).

Por último, les comento que, separadas en bolsitas de celofán o con nylon, se pueden guardar hasta un mes en el congelador y cocinarlas a la hora de consumir, y también sirven como vianda para cuando el tiempo escasea, si las utilizamos de esta manera.

martes, 20 de octubre de 2015

Leche de amaranto activado

Contrario a las recetas comunes, que dicen que hay que hervir el amaranto y usar el agua como leche, les traigo hoy una alternativa con la misma fórmula que las leches de semillas típicas.
Para preparar un litro de esta leche vegetal energética -para mi gusto, la mejor versión de las horchatas de este cereal que hay- hay que seguir estos pasos:
  1. Remojar 1/2 taza de amaranto en 1 taza de agua (preferentemente filtrada) toda la noche en la heladera, para activar y así multiplicar su acción benéfica y sus propiedades nutricionales.
  2. Licuar con el agua de remojo y 1 taza más durante 1' y luego verter agua a temperatura ambiente hasta completar el litro.
  3. Licuar 1' más y colar. Luego, al jugo resultante, una vez más, colocarlo en la licuadora con 2 o 3 cucharadas soperas de miel, una pizca de sal marina y unas gotitas -si se desea- de esencia de vainilla, en lo posible en su versión natural.
  4. Colar nuevamente, lavar el vaso de la licuadora con cuidado, dejar en la heladera el licuado en una jarra de vidrio hasta que se enfríe (el vidrio es para que conserve mejor el sabor, pero puede ser de plástico si se va a consumir en el día) y usar.
Es una alternativa muy sana a la leche común, apta para los alérgicos a la lactosa y para gente con problemas de obesidad, entre otros, y además posee todos los beneficios de su equivalente vacuno.

Por otro lado, el amaranto es uno de los cereales más completos que hay y uno de los menos transgénicos, y esta leche vegetal, como sus pares en general, también tiene cualidades depurativas del cuerpo, calcificantes y energizantes, además de ser un ingrediente fundamental en la dieta anti-parásitos (los cuales, como ya sabemos, son una de las causas más comunes de la mayoría de las enfermedades, por lo cual consumir alimentos purificadores como el amaranto y las semillas de sésamo y girasol, las berenjenas y el aceite de oliva, entre otros, es muy recomendable para mantenerlos a raya y conservar una buena salud).

En fin, los dejo con una foto a modo de ilustración y los animo a que la preparen. Que la disfruten.

lunes, 25 de agosto de 2014

Entrevistas impresas sobre la dieta vegetariana

En mis primeras apariciones en la radio, una de ellas fue en el programa Giro Consciente, el cual después fue llamado La loca frecuencia. Aquella vez estuve con Fermín de locutor, en la estación FM Encuentro.

Éstos fueron los materiales que aporté. El segundo finalmente no alcanzó a ver la luz, pero está pautada su futura publicación (sin fecha todavía) para la revista que tenemos proyectada en nuestro grupo cultural. Pueden descargarla para leerla en papel, si así lo desean, o bien hacerlo desde la pantalla de la PC.

Nota: clic en el texto azul para descargar.

Parte I | Parte II


jueves, 31 de julio de 2014

Alternativas vegetarianas a las comidas con carne

Cuando decidí volverme vegetariano, pensé que iba a tener que dejar atrás muchas cosas: no más milanesas, empanadas, asado, embutidos, sándwiches, etc. Ahora bien, hay tanta variedad en nuestra dieta, que es casi imposible no encontrar un reemplazo: milanesas, escabeche, empanadas, asado y locro vegetariano son algunos ejemplos. Además, también sucede en muchas ocasiones que nuestra versión es casi idéntica en textura, sabor, color y, a veces, olor. Siempre se busca que tengan un aspecto y formato similares, pero a la vez nuestros platos son más sanos, livianos y coloridos.

Dentro de poco voy a estar publicando nuevas recetas en el blog para que se sigan animado. Es algo muy reconfortante nuestra manera de alimentarnos, y además somos inclusivos. Quien consuma carne y desee, a la par nuestros platos, saber lo bien que se siente comerlos, puede probarlos sin dejar los suyos: nos gusta que haya vegetarianos, pero también que la gente haga la transición hacia una nutrición más saludable, y por eso siempre buscamos preparar recetas para todos, incluso si no lo son.

martes, 10 de junio de 2014

Rex caseras y tortillas mexicanas de soja

Procedimiento
  1. Se coloca medio kilo de harina de soja con medio de avena arrollada en un bol.
  2. Se sala y se le agrega, si se desea, pimienta -ambos a gusto- y un buen chorro de salsa de soja para realzar el sabor (mejor si es orgánica).
  3. Se le agrega perejil fresco picado; lleva una taza mediana casi llena.
  4. Se lo va humectando con chorritos alternados de agua y aceite de oliva (siempre de a poquito para no pasarse).
  5. Cuando se tiene una masa maleable y, a la vez, que no se pega a las manos ni es demasiado seca, se enharina la mesa con el sobrante de la harina de soja (debe quedar más o menos una taza luego del medio kilo) y se hace lo mismo con un palo de amasar y con nuestras manos, para que así no se pegue en ningún lado.
  6. Se amasa una parte finita y otra gruesa. Con la gruesa se arman pequeñas galletitas: se hace un bollito que quepa en la palma de la mano y, con ésta, se lo aplasta. Luego, se redondea la tapita con un vaso. No tiene que quedar ni finita ni demasiado gruesa (es como para que se fría, o sea, algo más fina que un pancito).
  7. Con respecto a los dips o tortillas, se les da forma de milanesa, pero de mucho menos espesor: todo lo que se pueda teniendo en cuenta que no debe llegar a ser algo quebradizo.
  8. Se los vuelve a enharinar como si de escalopes se tratara, también con la harina de soja, y se los fríe calentando el aceite y, luego, bajando el fuego a potencia media para no quemarlos.
  9. Finalmente, se pueden consumir untados o en forma de simples galletitas, luego de secarlos apretándolos un buen rato con servilletas de papel.
Yo, por mi parte, unté los dips con queso crema y arme unas mini-pizzas de rex caseras con queso crema (un copito que se presiona con la cuchara), un dadito previamente salado de tomate con perejil seco (como el Alicante) y una aceituna arriba para adornar.

¡Espero que los hagan y que los disfruten! Son realmente muy ricos y muy vistosos. Hasta la próxima receta.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Marineras de berenjena

Esta receta es muy rica, saludable y práctica. Muy parecida al vitel toné, es ideal para las fiestas, ya que se puede comer solo, con tuco, puré o papas fritas. También es ideal para aperitivo o vianda, y se complementa a la perfección con cualquier aderezo.

Sin más preámbulo, he aquí la preparación:
  1. Rebanar dos berenjenas grandes a lo largo. Condimentar con aceite de oliva, perejil picado y una pizca de sal y pimienta y guardar en la heladera por 30 minutos.
  2. Mientras tanto, picar un pimiento verde y uno rojo medianos, dos cebollas grandes y tres tomates redondos medianos, y saltear en aceite caliente a temperatura media.
  3. Cuando las verduras estén transparentes, verter un chorrito de agua y seguir calentando unos minutos hasta que se forme el jugo de la salsa.
  4. Retirar del fuego y remover.
  5. Luego, rebozar en harina 0000 las rodajas de berenjena y pasar por 2 huevos batidos con sal, pimienta y un chorrito de vinagre.
  6. Freír las marineras en una sartén u olla aparte de la de la salsa hasta que estén doraditas, escurrir presionándolas con papel de cocina y cubrir con el tuco y queso rallado.
¡Que la disfruten! Les deseo desde casa un feliz 2014.

Nota: muchas gracias a mi abuela por la receta original y a mi tía por inspirarme la idea para mi propia versión.